Niña prodigio hindú certificada

Le llaman niña prodigio: a los ocho años obtuvo la certificación como desarrollador profesional de Microsoft (Microsoft Certified Professional Test). Y dos años después, consiguió la certificación como ingeniero de Red Hat (Red Hat Certified Engineer).

Ella se llama M. Lavinashree, es una niña de origen hindú que ha logrado lo que el promedio de expertos en informatica lo lograrian entre los 18 y 35 años de edad.

 

Lavinashree nació en la población rural de Tamilnadu, en la India. Sus dotes mentales fueron descubiertos por cuando apenas era un bebé, por lo que sus padres decidieron impulsarla con todo lo que pudieron. Cuando tenía un año de edad, por ejemplo, aprendió a hablar inglés, historia y un sinfín de conocimientos que su hermana mayor apenas iba conociendo.

Eso provocó que a los tres años, ganara un lugar en el Limca Book de Record –un premio hindú equivalente al Libro de los Guinness Records-- por los alcances de su memoria fotográfica: logró recitar 1,330 coplas del poema Thirukural, que data de hace 2,000 años

 

 

En la certificación de Microsoft obtuvo una puntuación de 842 puntos (de 1,000) un récord que había sido obtenido por una niña paquistaní de 10 años. Con este logro, Lavinashree desarrolló la habilidad de desarrollar aplicaciones específicas para la plataforma de Microsoft, lo que le permitirá conseguir un trabajo como programador, instalando, configurando o administrando plataformas de Windows XP.

Para la certificación de Red Hat obtuvo 178 puntos (de 200), considerada como una de las calificaciones más altas registradas. Dicha certificación es conocida como “la joya” de las otorgadas por la comunidad de Linux y es considerada como una de las más difíciles de conseguir (el examen dura aproximadamente 3.5 horas). Gracias a estos conocimientos, podrá configurar servidores y otras plataformas con el sistema operativo de Red Hat.

Muchos expertos ya buscan emplearla en proyectos avanzados.Otros más, aseguran que su potencial deberá enfocarse en la creación de nuevas empresas. En el debate, sus padres sólo piden que no la alejen de su comunidad.

 

Fuente:

El Economista

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