Internet le declara la guerra a SOPA

SOPA, que significa Stop Online Piracy Act es un proyecto de ley introducido en la Cámara de Representantes de Estados Unidos el pasado 26 de octubre de 2011 por Lamar S. Smith (Texas, Republicano) con el objetivo de ampliar las capacidades de los propietarios de derechos intelectuales para supuestamente combatir el tráfico de contenidos en internet y productos protegidos por derechos de autor o por la propiedad intelectual.

El proyecto de ley tiene repercusiones gravísimas para la estructura actual de internet en todos sus sentidos pues permite al Departamento de Justicia y a los propietarios de derechos intelectuales, obtener órdenes judiciales contra aquellas webs o servicios que permitan o faciliten supuesto el infringimiento de los derechos de autor, que incluyen:

Bloqueo por parte de los proveedores de internet a la web o servicio en cuestión, incluyendo hosting, e inclusive a nivel DNS (aunque esto ha sido puesto a discusión.
Empresas facilitadoras de cobro en internet (como PayPal) deben congelar fondos y restringir el uso del servicio.
Servicios de publicidad deben bloquear la web o servicio. Por ejemplo Google Adsense no puede ofrecer servicio en webs denunciadas si esta ley llegara a aprobarse.
Se deben de eliminar enlaces a la web o servicio denunciado.

Además las penas propuestas por la ley son desproporcionadas, por ejemplo cinco años de prisión por cada diez canciones o películas descargadas dentro de los seis meses de su estreno.

El día de hoy, un gran número de páginas han decidido convertirse en medios de protesta de protesta virtual para mostrar su oposición a SOPA y que, según denuncian, significaría recortar los derechos de los ciudadanos, limitar la neutralidad de la red a golpe de censura y sentenciar a muerte a muchas empresas online.

Entre las paginas que mas han destacado esta Wikipedia, que ha suspendido sus servicios en inglés durante 24 horas y ha sustituido su diseño tradicional por un texto informativo sobre el motivo de la suspensión. Además, anima a sus usuarios a difundir el mensajes en las redes sociales para concienciar a la ciudadanía sobre las consecuencias de la ley.

Conocida como Stop Online Piracy Act (SOPA), Protect IP Act (PIPA) e  incluso como la Ley Sinde estadounidense, es respaldada por políticos y grandes corporaciones de la industria audiovisual con el objetivo de permitir al Departamento de Justicia la solicitud de órdenes judiciales que obligarían a cerrar webs y a eliminar ciertos resultados de búsqueda, entre otras medidas de protección de los derechos de autor.

“Este proyecto de ley está mal construido, es muy peligroso y no resuleve el problema real de la piratería”, opina Jimmy Wales, co-fundador de Wikipedia, tal y como recoge The Wall Street Journal. “La política de Internet no debería ser establecida por Hollywood. Hasta la fecha, sólo se ha escuchado a los grupos de presión profesionales y a los artistas, no se ha oído lo que tiene que decir la gente que usa Internet”.

Otras empresas que se han unido a la enciclopedia online más famosa del mundo, son Google, que ha optado por incluir un link informativo y la frase “Dile al Congreso: Por favor, no censuré la web”; WordPress, que ha colgado un vídeo y una petición dirigida a la comunidad política para intentar frenar el cambio de legislación; Mozilla, que redirige a sus usuarios a una página donde tomar parte activa de las protestas; y Craiglist, que resume la propuesta y explica quiénes están en contra y a favor de ella. Pero todos ellos permiten acceder a sus servicios.

Mientras que Twitter se ha declarado en contra de la ley, pero ha decidido no llevar a cabo ninguna actividad especial, porque “cerrar un negocio global en reacción a un tema de política nacional es una tontería”

SOPA es un atentado a la libertad de expresión. Al igual que la Ley Sinde, la creación de una “lista negra” de webs no accesibles es un peligroso precedente sobre el cual gobiernos y empresas pueden actuar para censurar y controlar información en base a intereses económicos y políticos.

El problema no es la forma en que la gente accede y comparte información, el problema ahora mismo es la falta de una reestructuración de las leyes internacionales de propiedad intelectual que deben ajustarse a nuestros tiempos, a la forma en que las personas usan la tecnología que nos acerca a la cultura y la manera en que la compartimos

Fuente:

Alt1040

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